
El Volcán de Fuego de Guatemala mantiene una erupción activa que inició la noche del pasado 3 de agosto y alcanzó su fase más intensa a la medianoche, con emisiones constantes de gases, ceniza y lava desde el cráter, según informó la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED).
La ceniza volcánica se ha dispersado hacia el oeste y noroeste, alcanzando distancias de hasta 120 kilómetros, lo que ha afectado a varias comunidades en los departamentos aledaños y ha obligado a las autoridades a mantener el monitoreo permanente de la actividad del coloso.
Ante el incremento de la actividad volcánica, habitantes de zonas y comunidades asentadas en las faldas del volcán fueron evacuados de manera preventiva y trasladados a diversos albergues habilitados por el sistema CONRED para garantizar su seguridad.