Violencia de pandillas

Haití y El Salvador se han enfrentado al fenómeno de las pandillas, mientras el gobierno de Nayib Bukele asegura que ha logrado combatir a estos grupos criminales, la mayoría del territorio haitiano se encuentra controlados por estos grupos armados.

Durante años las pandillas asesinaron, extorsionaron, violaron, y secuestraron en El Salvador, sometiendo a la población y doblegando a los gobiernos de la época, un fenómeno que actualmente vive Haití, donde según expertos en temas de criminalidad, los grupos terroristas mantienen el control en más del 80% ese país y prácticamente tienen un gobierno paralelo.

Ahora la diferencia radica en como los estados han enfrentado la violencia en sus territorios, en el año 2022 el gobierno de Nayib Bukele inició la implementación del régimen de excepción y les declaró la guerra a las pandillas, capturando a más de 90,000 personas a quienes vincularon con grupos criminales, lo que además redujo drásticamente los homicidios, pasando por ejemplo de 2,398 asesinatos contabilizados en el año 2019 a 82 al cierre de 2025, posicionando a El Salvador como el país más seguro del hemisferio occidental.

Mientras que en Haití, solo en el año 2024, al menos 5.601 murieron tras acciones de las bandas criminales, además 2,212 personas resultaron heridas y 1,494 fueron secuestradas, sin olvidar que en el año 2021 el presidente de Haití, Jovenel Moïse fue asesinado.

Haití vive un escenario marcado por el debilitamiento de sus instituciones y la pérdida de control territorial del Estado. Lo que ha permitido que los grupos armados amplíen su presencia y puedan controlan barrios, corredores estratégicos y vías de acceso, y cometer sus delitos sin tener consecuencias y enfrentar la justicia.

La violencia en Haití ha escalado a los niveles más altos, por lo que incluso la problemática fue abordada en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Por lo que medidas más drásticas son necesarias para combatir la criminalidad.

La expansión de estos grupos también ha provocado un aumento del desplazamiento interno. Según la Organización Internacional para las Migraciones, 1,3 millones de personas han abandonado sus hogares a causa de la violencia, un incremento del 24% respecto a finales de 2024, más de la mitad de los desplazados son menores de edad.