
Venezuela comenzó el jueves a dinamitar edificios colapsados por el doble sismo de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudió al país el 24 de junio, dejando un saldo de 5,546 muertos y más de 10,000 desaparecidos, según estimaciones de fuentes diplomáticas y expertos.
El ministro del Interior, Diosdado Cabello, afirmó que la demolición controlada de un edificio en la zona de Catia Lamar, en La Guaira, se realizó según lo planificado, y que las tareas de recuperación de cuerpos continuarán para entregarlos a sus familiares.
Los sismos dejaron 190 edificios derrumbados y 856 estructuras afectadas, con daños materiales estimados en 19,500 millones de dólares por el Banco Mundial. El gobierno ha evitado hablar oficialmente de desaparecidos desde el principio del desastre.