
El documento, elaborado en Lima, Perú, plantea que esa estrategia puede preservar la autonomía, reducir hospitalizaciones y ayudar a los sistemas de salud a responder al cambio demográfico.
El consenso fijó cuatro pautas para promover una longevidad saludable en Latinoamérica: aumentar la conciencia sobre el impacto de la influenza, armonizar las recomendaciones de vacunación para personas mayores, fortalecer acuerdos entre sociedades científicas y tomadores de decisión e incorporar vacunas antigripales mejoradas para mayores de 60 años y personas más jóvenes con enfermedades crónicas.