
Cientos de salvadoreños, como José Melara, persona de la tercera edad que utiliza un bastón para caminar y espera diariamente hasta media hora para abordar un microbús de la ruta 101, están resintiendo la drástica disminución de unidades del transporte público, lo que les genera mayores gastos económicos y retrasos para llegar a sus trabajos, según denuncias recogidas en diferentes puntos del país.
Los usuarios reportan que en horas pico los microbuses llegan colapsados y los motoristas ofrecen un trato deficiente, mientras que en otros horarios las unidades circulan vacías, una situación que ha llevado a muchos a madrugar desde las 3:20 de la mañana o pagar transportes privados para cumplir con sus jornadas laborales.
La Mesa Nacional de Transporte atribuye la crisis al encarecimiento de la gasolina, el retraso en la compensación económica y una tarifa insuficiente, lo que ha provocado que más de 2,000 unidades hayan salido de circulación y que este año otras 987 no puedan ser renovadas.