
Una treintena de alumnos y una profesora murieron el jueves al derrumbarse el techo de un colegio en Peshawar, en el noroeste de Pakistán. Otra veintena de estudiantes fueron trasladados al hospital, de los cuales la mayoría ya pudo irse.
Cuando los equipos de emergencia llegaron al lugar, constataron que un techo se había derrumbado sobre otro techo, aplastando el aula que había debajo y atrapando a niños en su interior.
El primer ministro pakistaní expresó en un comunicado su profunda tristeza y hondo pesar por la pérdida de vidas tan valiosas. Los derrumbes de techos y edificios son frecuentes en Pakistán, principalmente debido a normas de seguridad insuficientes y a materiales de construcción de mala calidad. La cifra de fallecidos fue confirmada por un alto cargo de un hospital local.