
La actividad sísmica ha continuado en El Salvador, más de una decena de sismos se han registrado en los últimos días, algunos de ellos perceptibles para la población.
Especialistas explican que estos movimientos están relacionados con la dinámica de las placas tectónicas de Cocos y Caribe, que interactúan en la región de Centroamérica y el sur de México.
Sin embargo, la sucesión de sismos ha generado preocupación entre los salvadoreños, quienes temen que pueda ocurrir un movimiento de mayor magnitud en los próximos días.
A este temor se suman los recientes eventos sísmicos registrados en Colombia y Venezuela, que han incrementado la percepción de riesgo y mantienen a parte de la población en alerta ante la posibilidad de un nuevo movimiento telúrico.
Los especialistas señalan que no es posible predecir cuándo ocurrirá un terremoto ni determinar si un sismo será seguido por otro de mayor magnitud.
El Salvador tiene una larga historia de actividad sísmica y que algunos de los terremotos más devastadores de las últimas décadas ocurrieron el 3 de mayo de 1965, el 10 de octubre de 1986 y el 13 de enero y 13 de febrero de 2001.