
El consumo de este platillo está documentado desde la dinastía Joseon entre 1392 y1910 y desde entonces se asocia al Boknal, los tres días que marcan tradicionalmente el periodo más caluroso del verano coreano.
La tradición, sin embargo, terminará en febrero del próximo año, cuando finalice el periodo de gracia de la ley aprobada en 2024, que prohíbe la crianza y el sacrificio de perros para obtener, distribuir o vender su carne.
La norma establece que todo el que sacrifique a un perro para consumo humano podría enfrentarse hasta a tres años de prisión o una multa máxima de 30 millones de wones, unos 21,700 dólares.
