
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró el miércoles que el alto al fuego entre Washington y Teherán ha terminado, luego de nuevos ataques cruzados en el Golfo y el estratégico Estrecho de Ormuz, donde bombardeos estadounidenses contra Irán en respuesta a ataques a barcos generaron una ola de represalias contra bases militares de EE.UU., mientras Trump calificó a los iraníes como «escoria» y «gente enferma» y revocó el levantamiento de las sanciones sobre la venta de petróleo iraní.
Los precios del petróleo se dispararon un cinco por ciento inmediatamente después de las declaraciones presidenciales, que pusieron fin a la tregua que había reducido temporalmente las tensiones en la región del Golfo Pérsico.
Ambos bandos reportaron haber alcanzado decenas de objetivos en los ataques del miércoles, mientras la comunidad internacional sigue con atención el recrudecimiento del conflicto en una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético mundial.