
El Tribunal Segundo contra el Crimen Organizado ordenó la detención provisional contra una estructura dedicada al hurto de identidad por medios informáticos. Los imputados, capturados el 17 de septiembre, se hacían pasar por empleados de instituciones financieras para contactar a habitantes de Ciudad Delgado y Apopa.
Según la investigación fiscal, los sujetos ofrecían entre veinte y veinticinco dólares a las víctimas a cambio de responder una supuesta encuesta. El formulario estaba diseñado para recopilar datos personales que luego utilizaban para crear cuentas digitales en bancos nacionales.
Posteriormente, manejaban esas cuentas a través de sus teléfonos y dispositivos para recibir dinero producto de fraude. La fiscalía logró acreditar que los imputados retiraban el dinero en cajeros automáticos mediante códigos de retiro sin tarjeta.