
Al menos 50 personas murieron y más de 179 resultaron heridas tras el choque de dos trenes en Toledo, España, según los datos de Protección Civil. Las autoridades continuaban las labores de búsqueda para localizar a posibles víctimas.
De acuerdo con la información preliminar, uno de los trenes había salido de Madrid con destino a Sevilla y chocó contra otra unidad que se encontraba detenida más adelante. El impacto provocó el descarrilamiento de los dos últimos vagones del tren involucrado.
Las causas del accidente todavía no habían sido determinadas. Tras conocerse la tragedia, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó su solidaridad con las víctimas y sus familiares.