Tradición y experiencia en la reparación de relojes

Aunque los teléfonos celulares y los relojes inteligentes han cambiado la manera de consultar la hora, en el país todavía hay quienes dedican sus manos y su experiencia a reparar relojes tradicionales.

Precisión, paciencia y habilidad son parte de las cualidades de personas que se dedican a reparar relojes en el centro histórico de San Salvador y es que, a pesar de la llegada de los teléfonos celulares y los relojes inteligentes, los relojeros aseguran que la demanda por tradicional aún persiste.

Detrás de cada reparación el relojero debe desmontar la pieza, revisar el mecanismo, identificar la falla, limpiar sus componentes y en algunos casos, sustituir las piezas dañadas. El costo depende de la marca, el tipo de mecanismo y las piezas que necesite.

Algunos de estos expertos acumulan entre 30 y 50 años de experiencia en el oficio, conocimientos que, con el paso del tiempo, también han transmitido a las nuevas generaciones.

En El Salvador muchas personas utilizan un reloj como accesorio de moda, herramienta de trabajo o por formalidad.