
Trabajadores aglutinados en la Asociación General de Empleados Públicos y Municipales (AGEPYM) proponen reducir la jornada laboral a 36 horas semanales y rechazan un eventual aumento de las horas diarias.
La propuesta forma parte del debate sobre una posible modificación en la distribución del horario de trabajo.
Los trabajadores cuestionan que la iniciativa no cuente, según sus declaraciones, con un análisis claro sobre sus posibles efectos. También advierten que, si el cambio contempla un día adicional de descanso, algunos empleados podrían optar por buscar otro trabajo o iniciar emprendimientos.