El topo de nariz estrellada detecta presas en 120 milisegundos

Sus 22 apéndices nasales funcionan como un radar táctil bajo tierra y en el agua.

El topo de nariz estrellada, conocido científicamente como Condylura cristata, es un mamífero semiacuático nativo de Norteamérica. Su hocico posee 22 apéndices carnosos que funcionan como un órgano sensorial.

El animal es prácticamente ciego y habita en túneles subterráneos oscuros o pantanos fangosos. Depende por completo de su nariz para interactuar con el entorno.

La superficie de esos apéndices está tapizada por más de 25.000 receptores microscópicos llamados órganos de Eimer.

Esta estructura cuenta con más de 100.000 fibras nerviosas y resulta hasta seis veces más sensible que las yemas de los dedos humanos.

Al presionar su nariz contra el lodo, el topo obtiene una imagen táctil tridimensional instantánea de lo que lo rodea.

Sus tentáculos exteriores exploran el terreno y el par central examina el objeto con máxima precisión antes de decidir si lo come. Gracias a ese sistema, el topo es considerado el mamífero que come más rápido en la Tierra.

Puede identificar una presa y consumirla en apenas 120 a 200 milisegundos. Su hocico también le permite rastrear alimentos bajo el agua mediante burbujas que captan rastros químicos.