Simulacro de terremoto

El Salvador vive bajo una constante amenaza sísmica, su ubicación y condiciones geológicas lo exponen a este tipo de eventos, instituciones que conforman el sistema nacional de Protección Civil pusieron a prueba su capacidad de respuesta ante un terremoto de gran magnitud.

El Salvador es un país altamente vulnerable ante los terremotos. El 63% de su territorio presenta una amenaza sísmica alta o muy alta, según el Ministerio de Medio Ambiente. Su ubicación en el Cinturón de Fuego del Pacífico, la interacción entre las placas tectónicas de Cocos y del Caribe, y la presencia de fallas geológicas locales lo mantienen expuestos a sismos de distintas magnitudes. La gran pregunta es ¿podría ocurrir pronto un terremoto de gran magnitud?

La historia salvadoreña está marcada por terremotos devastadores. El 10 de octubre de 1986, un sismo de magnitud 5.7 provocó graves daños en San Salvador, quince años después, el 13 de enero de 2001, un terremoto de magnitud 7.6 sacudió el territorio y provocó una tragedia, un mes después, el 13 de febrero, otro sismo de magnitud 6.6 volvió a golpear al país.

Ante este escenario, las instituciones del sistema nacional de Protección Civil realizaron un simulacro para evaluar su capacidad de respuesta ante un hipotético terremoto de magnitud 8.

Saber cómo protegerse, identificar las rutas de evacuación y reconocer los lugares seguros en el entorno, pueden marcar la diferencia ante este tipo de eventos.