
La sequía y el calor extremo, intensificados por el fenómeno de El Niño, golpean con dureza la cosecha de aceitunas en España, el mayor productor mundial, lo que ha generado preocupación sobre un posible repunte de los precios del aceite de oliva a nivel global si la situación no mejora, según advirtieron expertos del sector.
«El agua es el petróleo del futuro», afirmó Eusebio García de la Cruz, director ejecutivo de una empresa familiar de aceite de oliva, quien señaló que la mala gestión del agua es el problema que afecta a los agricultores, mientras que los costes de producción han aumentado un 57% en los últimos 6 años.
El sector, que genera cientos de miles de empleos durante todo el año y millones más en la temporada alta de recolección, enfrenta una devastación en los olivares por la implacable ola de calor y la grave escasez de agua en todo el país.