
La sequía está golpeando a los ganaderos de La Unión y los obliga a tomar medidas para evitar mayores pérdidas. Ante la falta de alimento, algunos productores han optado por vender parte de sus reses.
Las altas temperaturas y las variaciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño han reducido la disponibilidad de agua y limitado el crecimiento de los pastizales.
Los pequeños productores también reportan dificultades para conservar el peso de los animales y mantener los niveles de producción de leche.
A este panorama se suman las alertas sanitarias por enfermedades que pueden afectar al ganado, entre ellas el gusano barrenador.