
La prolongada falta de lluvias en la zona oriental del país está afectando los cultivos de maíz y ha llevado a algunos agricultores a instalar sistemas de riego para mantener la humedad del suelo y evitar pérdidas en sus parcelas, con expectativas de cosechar entre 90 y 110 quintales por manzana.
En la cooperativa La Maroma, ubicada en el cantón La Noria, distrito de Jiquilisco, Usulután, los asociados han implementado esta tecnología para sostener la producción, pero enfrentan costos que varían significativamente: un sistema completo con tubería de 2 pulgadas ronda los $2,000, mientras que configuraciones más complejas con motor y aspersores pueden superar los $100,000.
Los pequeños productores que carecen de estos recursos ya reportan afectaciones graves en sus siembras y dependen de que las lluvias lleguen en los próximos días para salvar lo que queda de la temporada.