
El mayor impacto del fenómeno de el niño se concentra entre septiembre y diciembre de 2026, período en el que esta condición climática alcanza su punto máximo y repercute en las altas temperaturas y en la frecuencia e intensidad de las sequías.
Según la Organización de las Naciones Unidas, el fenómeno de el niño afectará en 45 países y podría llevar a 49 millones de personas adicionales a enfrentar hambre aguda para finales de 2027.
En El Salvador tanto los productores como el gobierno han implementado diversas medidas para mitigar los efectos del fenómeno.
Además, en los próximos días se realizará la entrega de canastas alimenticias a las familias de agricultores de la zona oriental que hayan perdido sus cosechas.
Según economistas, el impacto regional por este fenómeno climático podría provocar que los países también tengan dificultades para importar alimentos.
Además, consideran que, si las familias no tienen acceso a los alimentos, podrían desencadenarse enfermedades.
Las autoridades salvadoreñas han advertido que se mantendrán vigilando que no se genere una especulación en los precios de los productos e incrementos injustificados.