
El aprovechamiento de una condición de deterioro cognitivo para obtener propiedades o beneficios económicos podrían tener consecuencias legales en El Salvador. La edad o la existencia de una enfermedad de este tipo no significan automáticamente que alguien carezca de capacidad para decidir sobre su patrimonio, cuando una persona es presionada o engañada para firmar un testamento, este podría ser anulado.
Para determinar si hubo una irregularidad, deben examinarse las condiciones en que se firmó el documento, la comprensión de sus consecuencias, la libertad de decisión y las pruebas médicas.
Dependiendo de las circunstancias, estas conductas podrían configurar delitos como estafa, extorsión, coacción o falsedad documental.
También podrían existir responsabilidades para notarios o testigos si se demuestra que participaron en actuaciones ilícitas.
Ante sospechas de manipulación o abuso patrimonial, se puede acudir a la Fiscalía General de la República para denunciar posibles delitos y solicitar asesoría.