
262 santos patronos son festejados en El Salvador, aunque menos de la mitad de la población profesa la religión católica.
El distrito de Santa Tecla tiene una de las historias más peculiares, en 2004 adopto el nombre en honor a la mártir del siglo I, Santa Tecla de Iconio, pero ella comparte la patronia junto al niño Jesús, cuyo protagonismo principal motiva las fiestas más celebradas en la ciudad cada mes de diciembre, en los últimos años, la iglesia ha tratado de rescatar el valor de Santa Tecla, realizando actividades religiosas en su conmemoración en septiembre.
Pero, se ha preguntado, ¿por qué a cada distrito le fue asignado un patrono? Históricamente esto obedece al proceso de evangelización y fusión cultural desde la época colonial, los españoles asignaron un santo o advocación a cada pueblo, como figura protectora y símbolo de unificación de cada territorio.
Las fiestas patronales son el motor de las celebraciones anuales de cada distrito, y aunque con el tiempo han evolucionado a ser eventos masivos de turismo y sociales, la iglesia católica mantiene sus actividades religiosas.
Una vez una advocación es reconocida por una comunidad y aprobada por la iglesia como patrono, su figura ya no puede ser removida o sustituida. Ya que forma parte de la historia y cultura del territorio, más que un santo, los patronos se convierten en una pertenecía de cada distrito.