
Más de 170 mil salvadoreños beneficiados con el Estatus de Protección Temporal permanecen en incertidumbre, debido a que la actual extensión otorgada por Estados Unidos vence el 9 de septiembre y, hasta el momento, no se ha informado si la medida será renovada.
Algunos consideran que las relaciones diplomáticas que El Salvador mantiene con Estados Unidos podrían favorecer una nueva extensión del TPS; sin embargo, organizaciones defensoras de migrantes señalan que todavía no existe una decisión oficial.
Además, la vicedirectora de Alianza Américas considera necesario que se busque una solución permanente para los beneficiarios del TPS, quienes durante más de 20 años han vivido y desarrollado sus vidas en territorio estadounidense.
En caso de que el programa no sea extendido, El Salvador debe prepararse para la posible llegada de miles de compatriotas, según advierte el director de la Asociación Agenda Migrante.
También existe el riesgo de que algunas personas opten por permanecer de manera irregular en Estados Unidos.
En los próximos días, el Gobierno estadounidense podría confirmar o descartar una nueva extensión del programa que, desde 2001, ha beneficiado a miles de salvadoreños y a sus familias receptoras de remesas.