
Pedro Antonio Jiménez, un salvadoreño que participó en el Programa de Movilidad Laboral impulsado por la Cancillería de El Salvador, ha fortalecido su negocio gastronómico en el oriente del país gracias al capital obtenido durante su temporada de trabajo en Estados Unidos.
El emprendimiento, ubicado en Berlín, Usulután, ofrece platos típicos, asados al carbón, café de altura y postres caseros, y se beneficia de una vista panorámica de la Bahía de Jiquilisco y un clima frío a 1,250 metros sobre el nivel del mar.
Jiménez destacó que la oportunidad de trabajar en el extranjero de manera legal y segura le permitió invertir en equipamiento y expandir su negocio, que hoy es uno de los más visitados de la zona.