No lavarse las manos antes de comer expone al cuerpo a bacterias peligrosas que se acumulan en superficies de uso diario.
Estos microorganismos pueden causar desde diarrea e infecciones intestinales hasta enfermedades respiratorias como la gripe, advierten especialistas en salud pública.
El lavado correcto —con agua y jabón durante al menos 20 segundos— reduce hasta en un 50% el riesgo de contagio, mientras que el gel antibacterial solo complementa esta práctica sin reemplazarla por completo.