
Al menos nueve personas murieron y decenas resultaron heridas en la madrugada del martes tras nuevos ataques rusos contra Ucrania, que afectaron instalaciones e infraestructuras industriales en Zaporiyia, así como cinco distritos de Dnipropetrovsk, donde falleció un adolescente de 15 años, y también se reportaron bombardeos en Járkov y Kiev, donde fue alcanzado un hospital infantil, según informaron las autoridades ucranianas.
El presidente Volodímir Zelenski denunció un ataque «brutal» con misiles balísticos norcoreanos, misiles Zircón y bombas aéreas guiadas, aunque no presentó evidencia, mientras los servicios de inteligencia de Ucrania, Corea del Sur y países occidentales han acusado previamente a Pionyang de suministrar armas a Moscú.
La ciudad de Zaporiyia, en el sur del país, fue uno de los puntos más afectados por los proyectiles rusos. Paralelamente, Ucrania ha intensificado sus ataques contra ciudades rusas alejadas de la frontera.