
Sacarse una cordal puede parecer un procedimiento sencillo, pero no todas las extracciones resultan ser iguales, el riesgo depende de la posición de la muela, su cercanía con nervios y huesos, y de las condiciones de salud del paciente.
Entre las principales complicaciones pueden presentarse sangrado prolongado, infecciones, inflamación intensa, dolor persistente y lesiones en estructuras cercanas.
También existen pacientes que requieren mayor precaución, como quienes presentan enfermedades crónicas, toman determinados medicamentos o tienen un estado de salud que puede aumentar el riesgo quirúrgico.
La evaluación previa del especialista y el cumplimiento de las indicaciones después de la extracción son fundamentales para reducir los riesgos y evitar complicaciones.