
Un repunte de casos de gusano barrenador en perros ha puesto en alerta a la población por las incidencias registradas en clínicas veterinarias. El entomólogo de la Universidad de El Salvador, Rafael Menjívar, señaló que las altas temperaturas aceleran el ciclo de vida de esta mosca.
El especialista explicó que el aumento de temperatura favorece el ciclo biológico de todos los insectos y acorta el tiempo de desarrollo de la mosca. A este escenario se suma la vulnerabilidad de los perros abandonados o en situación de calle, cuyas heridas sin atención veterinaria facilitan la manifestación. El experto indicó que hay un gran número de hospederos para la hembra de la mosca, que pone sus huevos en heridas abiertas.
Los animales en situación de calle son los principales diseminadores por portar heridas abiertas y fáciles de infectar. El gusano barrenador representa una amenaza porque sus larvas se alimentan de tejido vivo y pueden profundizar las heridas.