
Los diputados aprobarán esta semana reformas que castigan con cárcel a los conductores peligrosos del transporte colectivo y de carga.
La pena por conducción peligrosa que provoque homicidio o lesiones llegará hasta 15 años de prisión para motoristas de buses, microbuses y carga.
Para los conductores de vehículos automotores, la pena máxima será de 10 años de prisión.
Asimismo, los cambios sancionarán hasta con 10 años al propietario o encargado que deje conducir a una persona sin licencia.
La reforma fue consultada con el ministro de Justicia y el fiscal general.