
En El Salvador, país con constante actividad sísmica, los socorristas recomiendan identificar previamente zonas seguras como debajo de mesas o columnas para refugiarse durante un terremoto, y en caso de quedar soterrado bajo escombros, guardar la calma, no gastar energía, evitar movimientos involuntarios y no mover objetos que podrían generar más daños.
Los especialistas indican que ante un colapso, la persona debe mantenerse tranquila y reservar fuerzas para cuando los rescatistas estén cerca, momento en el que deberá emitir gritos o sonidos que permitan localizar su ubicación, mientras que los médicos advierten que no se debe dar agua ni alimentos a los sobrevivientes rescatados porque aumenta el riesgo de neumonía aspirativa o asfixia.
La supervivencia bajo escombros puede extenderse hasta 40 días sin alimentos y alrededor de una semana sin líquidos, aunque factores como la hidratación a través de fugas de agua o la ingesta de orines pueden ampliar ese margen, y al momento del rescate los especialistas recomiendan hidratar con suero intravenoso y examinar el cuello, la columna y la cabeza para descartar lesiones graves.