
Las elecciones intermedias en Estados Unidos tendrán el voto de castigo del electorado hacia el partido republicano de Donald Trump dicen analistas, pues la población está descontenta con las decisiones del ejecutivo; sobre todo en temas económicos y sociales.
Los demócratas se perfilan como los favoritos para dominar el congreso de los Estados Unidos, pero no tendrían el poder necesario para echar atrás las políticas tomadas por la administración Trump.
Con una mayoría opositora, analistas consideran que Donald Trump tendrá que negociar para seguir gobernando.
Y ante la posibilidad de un juicio político contra el mandatario estadounidense, especialistas dicen que no es lo más viable.
Las deportaciones masivas, el TPS y la persecución de los inmigrantes, tambien son temas que afectaron negativamente la imagen del partido republicano y del mismo presidente Trump, dicen los analistas; posicionando al mandatario con un 37% de aprobación y un 60% de desaprobación.