
El punto de control vehicular de Falfurrias, ubicado sobre la interestatal 281 a unos 100 kilómetros de McAllen, Texas, se ha convertido en una segunda línea de defensa para identificar a personas que buscan ingresar a otros estados de forma irregular y para detectar ilícitos.
Según las autoridades, en este punto se registran de uno a dos casos diarios de personas que están siendo trasladadas ilegalmente al país, dependiendo del nivel de tráfico, y al menos 10,000 vehículos atraviesan la zona.
Los agentes realizan inspecciones de inmigración y cuentan con equipo canino entrenado para identificar sustancias, además de sensores que alertan a las autoridades sobre posibles ilícitos.