
El psicólogo Mario Roberto de León Pérez recomendó regular el tiempo de pantalla en niños según su edad para evitar consecuencias negativas. Señaló que en el primer año la exposición debe ser lo menos posible y siempre supervisada por un adulto.
De los dos a los cinco años, el tiempo debería regularse por lo menos una hora. De los seis a los diez años, la recomendación es de una o dos horas, regulando también lo que el menor observa.
A partir de los once hasta los dieciocho años, sugirió una estrategia de comunicación para que los jóvenes no dejen de lado sus procesos educativos.