
Las protestas estudiantiles que sacuden a Francia desde la semana pasada se agravaron con incendios, bloqueos y enfrentamientos frente a decenas de institutos.
El malestar surgió a raíz del hacinamiento en las aulas, la falta de profesores, el deterioro de las instalaciones y jornadas escolares extensas, que suelen extenderse de 8 de la mañana a últimas horas de la tarde. A esas demandas se sumaron pedidos para frenar la eliminación de puestos universitarios y el recorte de becas.