
Durante la mayoría del tiempo nos confiamos en que la electricidad estará siempre disponible, sin embargo, debemos tener en cuenta que los cortes de luz pueden suceder sin importar la hora del día.
Justamente es en estos casos en los que una linterna puede marcar la diferencia entre el caos y la calma, por lo que resulta ideal tenerla en un lugar accesible en casos como estos.
Podemos guardarla en una gaveta de la cocina, la mesa de noche o, incluso, en la entrada de la casa, pero antes de esto, debemos asegurarnos que tenga un correcto funcionamiento.