
Casi ocho de cada diez personas que integran la población penitenciaria de El Salvador están vinculadas a estructuras criminales. Las cifras oficiales contabilizan 120,956 privados de libertad. De ese total, 96,457 pertenecen o mantienen vínculos con pandillas, mientras que 24,499 están recluidos por delitos comunes no relacionados con estas organizaciones.
La población carcelaria vinculada a pandillas se divide en cuatro categorías, de acuerdo con su nivel de participación dentro de estas estructuras, la clasificación incluye a 42,125 homeboys, identificados como miembros activos, 25,910 integrantes no brincados, entre ellos chequeos, postes y gatilleros y 17,793 paros, señalados como personas que realizaban favores directos a las pandillas.
A estos grupos se suman 10,629 colaboradores, quienes habrían brindado apoyo a las estructuras criminales en determinadas circunstancias.