
Hasta media hora, ha tenido que esperar José Melara, una persona de la tercera edad, para poder abordar una unidad del transporte público, con bastón en mano, sus dificultades para caminar y con mucha paciencia a diario hace esta fila para lograr subir a un microbús de la ruta 101.
Y así como José, cientos de salvadoreños a diario enfrentan tiempos de espera largos, unidades colapsadas de usuarios y tráficos pesados, viéndose obligados a tomar medidas como madrugar o pagar transportes privados, para lograr llegar a sus trabajos.
Las horas pico, se vuelve más críticas para los usuarios del transporte público, señalando la urgente necesidad de mejorar el servicio y estado de las unidades.
Sin embargo, recientemente la Mesa Nacional de Transporte han declarado que el sector atraviesa una crisis económica, por el encarecimiento de la gasolina, retraso en la compensación económica y una tarifa del servicio que ya no cumple con sus necesidades, lo que está ocasionando que más unidades salgan de circulación, se estima que para este año alrededor de 987 no puedan ser renovadas, sumándose a las más de 2,000 que ya no prestan el servicio.