
Carlos Mario Ramírez, señalado por las investigaciones como un presunto gatillero de la pandilla MS-13, fue asesinado en el municipio de San Dionisio, departamento de Usulután, en un hecho que la Policía Nacional Civil investiga para determinar si se trató de un ajuste de cuentas o de un caso de legítima defensa.
Las autoridades no han revelado detalles sobre la dinámica del ataque ni sobre el número de disparos que recibió la víctima, aunque confirmaron que continúan con las pesquisas para ubicar al responsable del homicidio.
El caso se suma a la creciente violencia vinculada a estructuras criminales en la zona oriental del país, donde las pandillas mantienen presencia activa.