
Así buscan entre los escombros los perros que forman parte del contingente salvadoreño de ayuda humanitaria en Venezuela. Estos animales son capaces de detectar si hay personas atrapadas bajo una estructura colapsada. Se estima que El Salvador ha desplegado cuatro binomios caninos para realizar esta labor.
El más conocido del país es rambo, quien ha sido clave en la detección de personas con vida, permitiendo que los equipos de rescate tengan puntos específicos donde iniciar la búsqueda entre los escombros.
Otros canes que también han destacado son tsunami, del grupo venezolano Ksar, así como Orly, Balam y Kenai, de la Cruz Roja.
Se estima que actualmente al menos 128 perros especializados participan en las labores de búsqueda en Venezuela. Entre los países que más canes han enviado figuran México y Estados Unidos, con 18 cada uno, seguidos por la República Checa, con ocho, además de otras naciones que también han sumado apoyo.
Pero, ¿por qué los perros siguen siendo más efectivos que la tecnología e incluso que los humanos en este tipo de catástrofes? La respuesta está en su olfato: son capaces de detectar el olor humano incluso bajo toneladas de concreto, tierra y escombros. Además, pueden acceder a espacios donde una persona no podría ingresar y, con un simple ladrido, alertan a los rescatistas sobre la posible presencia de sobrevivientes.
Esto es posible gracias a que su olfato es entre 10,000 y 100,000 veces más sensible que el de un ser humano. Para alcanzar este nivel de preparación, un perro de búsqueda y rescate requiere entre 18 y 24 meses de entrenamiento.