
El presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, negó el miércoles ante el Congreso de los Diputados que exista corrupción generalizada en su ejecutivo, en una comparecencia convocada tras la condena a 24 años de cárcel por corrupción a José Luis Ábalos, exministro de Transportes y persona de su entorno cercano.
El mandatario socialista defendió que los casos que afectan a su esposa Begoña Gómez y a su hermano David, este último juzgado por tráfico de influencias, son de naturaleza y escala diferentes, y acusó a actores políticos y mediáticos de mezclarlos para confundir a la opinión pública.
El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, respondió exigiendo el adelanto de elecciones, previstas para 2027, al considerar que el gobierno carece de autoridad moral, mientras Sánchez gobierna en minoría sin capacidad para aprobar presupuestos.