El Tribunal Segundo contra el Crimen Organizado de San Salvador condenó a 37 pandilleros a penas de hasta 66 años de prisión.
Los miembros de agrupaciones ilícitas enfrentaron cargos por extorsión y tenencia ilegal de armas de fuego.
La estructura criminal operaba específicamente en el municipio de San Rafael Cedros, departamento de Cuscatlán.