
Las palomitas de maíz explotan debido al agua que contienen en su interior. El fenómeno ocurre por una combinación de humedad, calor y presión dentro del grano.
Cada grano tiene una pequeña cantidad de agua atrapada dentro de una cáscara resistente.
Al calentarse, el agua se convierte en vapor y la presión aumenta progresivamente.
El almidón del interior se calienta, se vuelve más blando y se expande cuando la cáscara se rompe.
Sin suficiente humedad o calor adecuado, muchos granos no llegan a convertirse en palomitas.