
El doctor Juan Carlos Ramírez, otorrinolaringólogo, advirtió que los ronquidos acompañados de apnea del sueño, caracterizados por pausas en la respiración, tienen repercusiones cerebrales y cardiovasculares comprobadas, y que aunque los ronquidos leves son más un problema social, la apnea sí puede afectar la calidad de vida y la salud a largo plazo.
El especialista explicó que la pérdida del olfato por más de seis meses se considera crónica y puede deberse a inflamación de la mucosa por rinitis, alergias, pólipos nasales o sinusitis, y que el zumbido constante en los oídos, perceptible durante la noche, suele estar relacionado con problemas de microvascularidad o disminución de la irrigación sanguínea en el oído.
Sobre las hemorragias nasales, Ramírez señaló que en el 95% de los casos no requieren taponamiento y se resuelven con presión digital en la parte anterior de la nariz durante tres minutos, y desaconsejó introducir objetos como llaves o ganchos en el oído, puesto que pueden perforar el tímpano.