
Entre enero y junio al menos 18 personas murieron en los Centros de Detención de los Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos, una situación que, a criterio del alto comisionado de Naciones Unidas para los derechos humanos, Volker Turk, es preocupante. El funcionario pidió que cada caso sea investigado de forma independiente, una postura que a criterio de expertos migratorios busca esclarecer estos casos.
La ONU resalta que el aislamiento y la poca información que los familiares de los migrantes tienen cuando están detenidos agrava el sufrimiento psicológico de ambas partes e incluso impide el acceso a la defensa de los indocumentados.
El alto comisionado pidió dar prioridad a medidas alternas a la detención, a fin de evitar el hacinamiento y otros problemas que atenten contra los derechos humanos de los migrantes.
Según datos de ICE, actualmente hay un aproximado de más de 60,000 personas albergadas en los más de 200 centros de detención.