
3,889 personas fallecidas, 16,740 heridas y 17,907 que perdieron sus hogares es el saldo que dejan hasta el momento los terremotos en Venezuela, una emergencia que mantiene en alerta a las autoridades y organismos humanitarios por la magnitud de los daños registrados en las zonas más afectadas.
En medio de la crisis, ONU Mujeres advirtió que 1.97 millones de mujeres menores de 50 años y 956,400 niñas, adolescentes y mujeres jóvenes enfrentan un mayor riesgo de violencia de género, abuso sexual y trata de personas, debido a la falta de refugios seguros y servicios esenciales tras los sismos.
La agencia también alertó que esta situación ha interrumpido el acceso a controles prenatales y posnatales, anticonceptivos, productos de higiene menstrual y atención para sobrevivientes de violencia sexual. A esto se suma la carga de cuidados que asumen miles de mujeres al atender a niños, personas mayores, familiares heridos y personas con discapacidad, un panorama que limita sus posibilidades de conservar un empleo y recuperar sus medios de vida.
Hasta ahora, ONU Mujeres ha atendido 64 casos mediante apoyo psicosocial y ha brindado asistencia a 459 hogares, beneficiando a un total de 1,836 personas. Mientras tanto, solicita 3 millones de dólares para apoyar a 15,000 mujeres y niñas durante los próximos seis a doce meses.
La atención a la población desplazada se desarrolla en 87 campamentos temporales ubicados en Caracas, La Guaira y Miranda, con capacidad para 23,396 personas y una ocupación cercana a 16,900. En estos espacios, las agencias de Naciones Unidas brindan atención médica, apoyo psicológico, asistencia jurídica, servicios de salud sexual y reproductiva, agua potable, saneamiento y acciones para prevenir la trata de personas y la explotación sexual.
El coordinador humanitario de la ONU, Tom Fletcher, hizo un llamado a reforzar el financiamiento del Plan de Respuesta Humanitaria, que requiere 298 millones de dólares para asistir a 1.3 millones de personas durante los próximos seis meses.
Paralelamente, el Programa Mundial de Alimentos ha distribuido ayuda alimentaria a 46,000 personas, mientras la respuesta internacional ha movilizado 375 toneladas de suministros por vía aérea, más de 1,800 toneladas por carretera y 55 toneladas de asistencia enviadas por ACNUR para fortalecer la atención a las familias afectadas.