
La medida se implementa tras finalizar un esquema temporal de gravámenes implementado a comienzos de año por el presidente Donald Trump.
La medida fue anunciada por la oficina del representante comercial de Estados Unidos y está basada en investigaciones sobre la falta de aplicación efectiva de prohibiciones contra bienes fabricados mediante trabajo forzoso.
Los países afectados concentran cerca del 99,4% de las importaciones estadounidenses.