
Andy Burnham, líder del Partido Laborista, asumió este lunes como nuevo primer ministro del Reino Unido en reemplazo de Keir Starmer, y en su primer discurso prometió un plan a 10 años para enderezar el rumbo del país, que incluirá reformas al sistema educativo, reindustrialización, construcción de viviendas sociales y el compromiso de erradicar el fenómeno de las personas sin hogar.
Burnham, conocido como el «Rey del Norte» por su popularidad como exalcalde del Gran Manchester, reconoció que la política no ha estado a la altura y aseguró que Gran Bretaña debe demostrar al mundo que puede recuperar su estabilidad.
El nuevo mandatario enfrenta desafíos urgentes como una economía débil, el elevado costo del endeudamiento gubernamental, el creciente gasto en prestaciones sociales y la llegada de migrantes irregulares en pequeñas embarcaciones, fenómeno que ha impulsado el apoyo al partido Reform UK.