
El gobierno de Donald Trump emprendió nuevos mecanismos para restringir el acceso a la ciudadanía por nacimiento mediante dos órdenes ejecutivas, una orientada a personal diplomático u organizaciones bajo categorías de amenaza, y la otra relacionada al turismo de maternidad.
La administración norteamericana estaría tratando de evitar que las mujeres en estado de embarazo intenten entrar al país para dar a luz a sus hijos para que obtengan la residencia por nacimiento; lo que implica que los controles migratorios podrían intensificarse.
A criterio de Alianza Américas, a las personas que recibieron la ciudadanía por nacimiento no se les puede revocar; ya que están protegidas por la enmienda 14 de la Constitución.
A finales de junio el Tribunal Supremo de Estados Unidos bloqueó el intento de la administración Trump de limitar la ciudadanía por nacimiento por infringir la Constitución, pero en este caso ¿las ordenes firmadas son legalmente validas?
De acuerdo con Alianza Américas, al año solo 1% de los nacimientos en Estados Unidos son atribuidos a personas con visas de no migrantes. Se espera que en las cortes se ventilen demandas de organizaciones en contra de estas órdenes ejecutivas.