
Más de 19,800 efectivos del ejército y la policía de Nepal y China participan en las labores de rescate tras el alud provocado por el colapso parcial de un glaciar en una zona fronteriza del Himalaya.
En Nepal, el desastre deja cientos de muertos y más de 2,400 desaparecidos, mientras la Cruz Roja estima que hasta 93,000 personas pudieron resultar afectadas.
La avalancha de agua, hielo y lodo arrasó pueblos enteros, destruyó puentes y sepultó infraestructuras estratégicas, entre ellas centrales hidroeléctricas.
Entre los desaparecidos figuran al menos 933 trabajadores de proyectos energéticos, además de excursionistas y peregrinos que se dirigían al Monte Kailash, en el Tíbet.