
Una protesta frente a las oficinas de TikTok en Alemania reveló el malestar de los moderadores ante su posible despido por sistemas de IA.
Los manifestantes, unos 50 empleados, argumentaron que la inteligencia artificial carece de capacidad para juzgar contenido sensible, como discursos de odio o amenazas veladas.
A diferencia de los humanos, los algoritmos no comprenden contextos sociales ni culturales, lo que podría aumentar la propagación de material peligroso. La compañía no ha confirmado los recortes, pero los trabajadores temen ser reemplazados.