
Miles de personas evacuadas por los incendios en los alrededores de Madrid y la provincia de Ávila pudieron regresar a sus hogares, luego de que el gobierno levantó las órdenes de desalojo en más de una decena de localidades, mientras los bomberos continúan trabajando para contener algunos de los peores incendios de la historia reciente de España.
Las llamas han afectado unas 77.000 hectáreas en el país, casi la superficie de la ciudad de Nueva York, y solo el foco de Ávila afectó 50.000 hectáreas.
Una quincena de familias han perdido sus viviendas principales y lo más urgente ahora es realojarlas.